10-dic-2011 - Alfredo Palacios Dongo

Machu Picchu: nueva nominación mundial que incentiva conocerla

Machu Picchu fue escogida entre mil lugares del mundo como "el primer destino que tienes que ver antes de morir", convirtiéndola en lugar turístico ideal.
El pasado día 1° la Ciudad arqueológica de Machu Picchu fue elegida por el importante diario digital de Estados Unidos, The Huffington Post, como “el primer destino que tienes que ver antes de morir”. Un nuevo reconocimiento internacional para nuestro atractivo turístico más famoso, situado en el Cusco, Perú, y uno de los lugares más visitados del mundo.

Singular elección a nivel mundial

La base que tomó The Huffington Post como referencia para promover esta elección a nivel mundial, fue el famoso libro de la escritora de viajes norteamericana, Patricia Schultz, titulado: “1000 lugares que debes ver antes de morir”, una publicación que presenta esta cantidad de posibilidades de realizar viajes y de conocer lugares de ensueño por el mundo.
La inmensa lista de estos mil lugares acoge posibilidades para conocer, tales como, Creta, Miconos, Delfos, el Palacio de la Ciudad perdida, Éfeso, Saba, Bagan en Myanmar, las tres gargantas de China, Lassa, Gstaad, el barrio comercial de Hong Kong, famosas ruinas arqueológicas, ciudades, pueblos, campos, parques, museos, castillos, islas de paraíso, entre muchísimas otras maravillas del mundo.

Primero se eligieron 16 lugares

En la primera etapa del concurso, The Huffington Post, eligió los 16 lugares más importantes del mundo para visitarlos, y los puso a elección del público, entre ellos, las pirámides de Giza, la Ciudadela de Machu Picchu, la Plaza Roja de Moscú, las islas Galápagos de Ecuador, el Parque Nacional de Yellowstone de Estados Unidos, la playa de Ipanema y la Gran Barrera Australiana.

Quedaron finalistas las pirámides de Giza y Machu Picchu

De estos lugares, el público eligió a Machu Picchu, que venció finalmente a las pirámides de Giza que ocupó el segundo lugar. Muchas consideraciones se declararon como motivo para elegir a nuestra Cuidadela Inca, entre ellas una de un usuario que presentó el organizador del concurso: “Machu Picchu es sin duda el destino que cada ser humano debe visitar al menos una vez en su vida. No conozco ningún lugar en el mundo que pueda compararse con él”.

Razones por la que fue escogida

“Un lugar extraordinario y mágico” fue otra de las opiniones de un lector para definir a Machu Picchu como el lugar ideal que no debe dejar de conocerse en la vida. Es realmente una definición que encierra el sentimiento de los más de 2.500 turistas que visitan diariamente esta maravillosa ciudad arqueológica.

Como no va a ser extraordinaria esta ciudadela inca enclavada en la ceja de selva a 2.430 metros sobre el nivel del mar (msnm), donde toda su superficie de 37.320 hectáreas es sagrada, desde las impresionantes construcciones de piedra hasta el monumental paisaje a su alrededor, con sus templos, residencias y andenes cercados de imponentes montañas verdes que representan la más bella mezcla de arquitectura y paisaje, de riqueza arqueológica y natural.

Como no va a ser maravilloso este santuario histórico de Machu Picchu con sus más de 150 sitios arqueológicos, que representa un valioso testimonio cultural y, además que alberga una sorprendente biodiversidad, hábitat de numerosas especies de flora y fauna, con sus más de 300 especies de orquídeas, numerosas especies de begonias, bromelias nogales y cedros, además de alrededor de 300 especies de aves.

Como no va ser majestuoso el monumento de Machu Picchu, la síntesis más relevante de las culturas milenarias andinas, con su conjunto arquitectónico de belleza incomparable en homenaje a los apus. Con sus grandiosos templos dedicados a la Madre Piedra, a la Madre Agua, a las Estrellas, al Trueno, al Rayo, al Sol, a la Luna, al Arco Iris, entre otros, que señalan la notable relevancia espiritual dentro de la cosmovisión del imperio.

Patrimonio de la humanidad y maravilla del mundo

Esta nueva nominación, se suma a su declaración de Patrimonio Monumental de la Humanidad y de una de las siete maravillas del mundo, a su elección y reelección como el mejor destino ecológico de Sudamérica, además de ser galardonada en diferentes concursos y recomendada entre los mejores destinos turísticos del mundo para conocer.
También ha sido galardonada como una de las diez construcciones íconos del mundo, y hasta un dulce inspirado en Machu Picchu elaborado con kiwicha y quinua fue la estrella en la reunión de la UNESCO, en Francia, durante la conmemoración del centenario del descubrimiento de la ciudadela inca.

Impulsar el turismo sostenible

Estos reconocimientos internacionales para el patrimonio histórico y cultural de Machu Picchu, nos imponen a los peruanos a redoblar esfuerzos para conservar este legado, promover su investigación y aprovecharlo racionalmente para impulsar el turismo sostenible. Asimismo, con el lanzamiento en enero pasado de la campaña “destino Perú" ante el mundo, utilizando como medio el centenario de Machu Picchu, se buscará alcanzar la meta de recibir en el año 2015 cinco millones de turistas extranjeros en el Perú.

21-nov-2011 Alfredo Palacios Dongo

Intihuatana, uno de los mayores misterios de la cultura incaica

En lo alto de Machu Picchu se encuentra el intihuatana, un monumento de piedra de significado religioso y astronómico rodeado de un cúmulo de interrogantes.
En el sector más alto de la ciudadela de Machu Picchu denominado “Hannan” -donde están los espacios sagrados más vistosos-, llegando a través de dos serpenteantes escaleras de acceso de piedra labrada hasta el centro de una de las explanadas del Templo de las Tres Ventanas, en una de las cuatro terrazas ubicadas en la parte más alta de una colina se encuentra el Intihuatana, un eje ritual de gran significado religioso relacionado a la astronomía, como reloj o calendario solar.
Se trata de una gran mole de piedra irregular tallada y labrada de una sola roca; tiene dos metros de diámetro de base poligonal con varios niveles muy pequeños y en su centro un torreón de cuatro ángulos de los cuales cada uno de ellos indica una de las principales direcciones geográficas, norte, sur, este y oeste.
Se encuentra situada frente a los perfiles de los cerros circundantes, el Putucusi y el Yanantin, este último, un cerro enigmático que significa dualidad del mundo, pues tiene dos cumbres, entre el río Vilcanota y el área donde se encuentra Machu Picchu. Monolíticos similares más pequeños han sido hallados también en los centros arqueológicos de Quenqo y Pisac. Se sabe además del Intihuatana que se encontraba sobre una estructura muy elevada en el Aucaypata de los incas (la plaza mayor del Cusco).

Sistema de mediciones astronómicas: reloj o calendario solar

El Intihuatana es uno de los mayores misterios de la cultura incaica y el más importante del espacio sagrado. Tiene forma de prisma y sus cuatro vértices se orientan hacia los cuatro puntos cardinales. Se considera como el centro de cada construcción religiosa del imperio incaico y era utilizado para definir las estaciones y el clima como calendario solar, de acuerdo a la sombra que daba el sol hacia la base de la piedra.
Estas señales solares servían a los incas para determinar el inicio y fin del año agrícola, cumpliendo así una función tanto social como religiosa. Las celebraciones más importantes del Imperio Incaico se determinaban los solsticios y equinoccios con la medición de las sombras que marcaban. El solsticio invernal daba inicio a las celebraciones del Inti Raymi, la ceremonia del sol más importante del incanato.
Como decía el cronista indio peruano, don Felipe Guarman Poma y Ayala “Determinaban durante todo el año el movimiento de las estrellas, calculaban movimientos de traslación. Su uso tenía relación imprescindible con el Templo del Sol”

Lugar donde se amarra al sol

En la tradición quechua, Intihuatana es un enlace, confluencia o ensamble entre dos o más elementos, y significa la unión entre la tierra y el sol. Este enlace imaginario era para que el Dios Sol Inti les brinde más horas de luz al día y les alimente su madre Tierra (Pachamama) para procurar las mejores cosechas, ya que se le atribuía el otorgador del crecimiento de los cultivos. Intihuatana significa en quechua “lugar donde se amarra el sol”. Según cuentan los hombres del ande al narrar viejas leyendas, el sol era la principal deidad del incario y consideraban este monumento como un adoratorio donde los Hijos del Sol amarraban a su Dios para que nunca deje de brillar, ya que si su luz se extinguía, se acabaría la vida en las alturas.
Desde la plataforma donde se ubica el Intihuatana se puede apreciar las grandes dimensiones de la Plaza Mayor de Machu Picchu. Según algunas crónicas, en la época de los incas se convocaba a todos los súbditos en dicha plaza, y desde la plataforma del Intihuatana, las autoridades o el inca impartían sus órdenes a toda la gran concentración.
Otros estudios relacionan el Intihuatana con el cruce de dos líneas imaginarias que se dirigían a los principales apus de la zona, del Huayna Picchu al Salcantay.

Irradiación de energía

El Intihuatana es el monumento más visitado y admirado de Machu Picchu, centenares de turistas llegan diariamente a él para posar sus manos o recostar su frente donde sienten una extraña vibración y energía. Una inexplicable fuerza telúrica que emerge de cada una de sus cuatro aristas parece concentrar todo el poder y fuerza terrenal que emana esta importante ciudadela arqueológica de la cultura incaica.

Cúmulo de interrogantes

El Intihuatana es el trabajo inca más enigmático y uno de los objetos más estudiados de Machu Picchu. La mitología, según historiadores, lo convirtió en el lugar más importante de esta ciudadela.
Un cúmulo de interrogantes rodean el origen y finalidad de este extraño monumento. La única certeza es que esta extraña piedra labrada de una sola roca envuelve con su energía a todos los visitantes de la ciudadela, como una singular obra que refleja la arquitectura de un poder organizado y misterioso.

05-nov-2011 Alfredo Palacios Dongo

Machu Picchu, biodiversidad y turismo ecológico

El paisaje, belleza natural, gran flora y fauna silvestre, han hecho a Machu Picchu merecedor de un nuevo galardón: "Mejor Destino Ecológico de Sudamérica".
Machu Picchu acaba de recibir un nuevo galardón, esta vez de parte de The World Travel Awards, que ha considerado por segundo año consecutivo a la ciudadela arqueológica del Perú como el: “Mejor Destino Ecológico de Sudamérica”.
Esta institución reconoce y celebra la excelencia en todos los sectores de la industria turística y de viajes en todo el mundo, y según el diario The Wall Street Journal, estas nominaciones del mundo turístico son las equivalentes a los premios Oscar de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas.

Biodiversidad en Machu Picchu

Machu Picchu presenta una ecología sumamente diversa y compleja, a pesar de significar en extensión solo el 0,025% del total del territorio peruano, es zona de refugio de alrededor del 10% de la biodiversidad de todo el país. Sus zonas de vida, sus bancos genéticos, ecosistemas y su impresionante diversidad de flora y fauna silvestre, se encuentran entre las mayores de Sudamérica y del mundo.

Zonas de vida

El santuario presenta hasta nueve zonas de vida, las cuales se encuentran distribuidas entre bosques húmedos, muy húmedos-montanos bajos y subalpinos subtropicales, hasta páramos, tundras y niveles subtropicales, todos ellos a diferentes alturas que se inician desde los 1.800 metros sobre el nivel del mar (msnm) y llegan hasta más de los 4.600 m.
Estas enormes variaciones de alturas desde los bosques secos montano bajos, a orillas del valle, hasta el nivel en las cumbres de la cordillera, además de una singular topografía y las cejas de selva, dan origen a una gran diversidad de flora y fauna silvestres. Todo este ecosistema hace de Machu Picchu un lugar ecológico muy importante y especial.

Flora espectacular

En Machu Picchu, las variadas condiciones medioambientales han generado una flora particularmente muy diversa cubriéndose una enorme gama que va desde cerrados bosques hasta ralas cumbres de montaña. Por ello, esta ciudadela inca ha sido calificada como el paraíso de los botánicos.
Los exuberantes bosques de neblina que cubren las abruptas laderas y montañas refugian innumerables especies taxonómicas, entre las que destacan delicadas orquídeas ligadas a antiguas leyendas y mitos incas –más de 30 géneros y unas 200 especies–, así como bromelias y helechos arborescentes, hasta una gran diversidad de árboles –entre 50 y 90 especies por hectárea– tales como cedro, romerillo o intimpa, laurel y otras especies como Ocotea, Podocarpus, Guarea, Weinmania, entre otras.
Las formaciones vegetales diversas presentes en el santuario son componentes fundamentales de ecosistemas únicos. Comprende especies típicas de los bosques andinos, como el Polylepis, en las partes altas, hasta epífitas, arbustos, musgos, plantas de matorral y palmas típicas de los bosques montañosos, a menores alturas.

Fauna abundante y variada

En el año 1981, Machu Picchu fue establecida legalmente como Área Protegida en la categoría de Santuario Histórico. Esta nominación ha generado una gran recuperación de la fauna silvestre en muchas áreas de la zona. Durante las expediciones de Hiram Bingham en 1911, el naturalista Harry Ward determinó la existencia de unas 200 especies, pero posteriores estudios han descubierto casi 900, entre ellas, unas 50 de mamíferos, 400 aves, 400 insectos, 30 entre reptiles y anfibios, y una decena de peces.
Destacan mamíferos como el oso de anteojos, el venado enano, sachacabra, cebúes y pumas concolor, zorro andino, gato montés, además de especies raras como Procyon cancrivorus, Felis jocobita, Mazama chunyi, entre otros.
Asimismo, muchas bellísimas aves como el gallito andino de las rocas –tunqui en quechua–, el ave nacional del Perú y asociada a Machu Picchu; la pava del Monte; el pato de los Torrentes, única ave en el mundo con gran habilidad de nadar y bucear; el pájaro encapotado; el colibrí gigante, el más grande del mundo; el cola verde; y el trogón enmascarado, nos ofrece una vista maravillosa por su color rojo intenso y su cola verde, entre otros.
También aves milenarias como el famoso cóndor Andino que aparece sobre las ruinas de Machu Picchu así como en los puntos más altos de los Caminos del Inca; puede volar cientos de kilómetros y permanecer horas sobrevolando majestuosamente entre los valles o laderas buscando animales para alimentarse.

Machu Picchu, joya ecológica del Perú

Es característica ecológica especial de Machu Picchu su paisaje y belleza natural con sus nubosos bosques y su cielo azulino, sus montañas y valles que lo rodean, donde se puede distinguir claramente los más de cinco pisos ecológicos con sus microclimas, y estos a su vez, en particular armonía con una impresionante diversidad de flora y fauna silvestre.
Este santuario histórico, ecológico y natural, uno de los más visitados del mundo, ha sido reconocido como Patrimonio de la Humanidad y declarado como una de las nuevas maravillas del mundo, ahora es nuevamente galardonada por The World Travel Awards, como el “mejor destino ecológico de Sudamérica”, brillante incentivo para atraer aún a mayor cantidad de turistas e investigadores de todo el mundo.

10-oct-2011 Alfredo Palacios Dongo

Machu Picchu, Choquequirao y Vilcabamba, nuevo circuito turístico

La interconexión turística del circuito Machu Picchu, Choquequirao y Vilcabamba, nos permitiría conocer un gran espacio histórico, arqueológico y cultural.

En el marco del VI Encuentro Internacional de Turismo efectuado el pasado 23 de setiembre en el Cusco, con el fin de promover e incentivar la discusión y análisis de la actualidad del sector turismo en el Cusco, en la región y en el mundo, ha sido propuesto un proyecto que interconecte Machu Picchu, Choquequirao y Vilcabamba, que conformarían una importante ruta ecoturística regional del Cusco.
De concretarse la integración turística de estos tres importantes centros arqueológicos incas, los turistas nacionales y extranjeros concentrados en una zona interconectada podrían conocer la historia desde la ocupación de la cultura Wari, hasta la resistencia de Manco Inca en Vilcabamba, además de toda la maravillosa arqueología, geografía y cultura de toda esa región.

Plan de movilización desde el Cusco

La movilización de los turistas se iniciaría en la localidad de Quillabamba, cuyo aeropuerto está a solo una hora de Machu Picchu. Esta localidad está a solo 1.000 metros sobre el nivel del mar (msnm) y cuenta con una adecuada temperatura todo el año que bordea los 20°C, lo cual permitiría una buena adecuación y aclimatación con ascenso progresivo desde Machu Picchu al Valle Sagrado y al Cusco, de donde se continuaría hacia los otros dos destinos.

Breve recuento de estos tres importantes complejos arqueológicos

Machu Picchu, la Montaña Vieja Este antiguo y espectacular poblado inca de piedra, obra maestra de arquitectura e ingeniería, ubicado en la vertiente oriental de los andes centrales en el Cusco, en el sur del Perú. Según documentos históricos del siglo XVI esta ciudadela inca habría sido una de las residencias de descanso del inca Pachacutec, pero sus construcciones nos indican que fue usado también como santuario religioso.
Choquequirao Este centro arqueológico, político y religioso de los incas se ubica en el distrito de Santa Teresa, provincia de la Convención, en el Cusco y está situado a 3.085 msnm., y desde 1536, dirigidos por Manco Inca y su hermano Inca Paullo (hijos de Inca Wascar) fue el lugar de la última resistencia incaica contra los conquistadores españoles. Los sobrevivientes incas, después de la derrota de Manco Inca escaparon del Cusco y tomaron refugio en estas tierras salvajes e impenetrables, y resistieron durante 40 años.
Choquequirao, del aymara chuqui: oro, y del quechua K’iraw: cuna, por esto llamado la “cuna de oro”, y conocido también como la “hermana sagrada” de Machu Picchu por su semejanza estructural y arquitectónica, fue construido por Túpac Inca (hijo de Pachacutec). Las ruinas, conformadas por edificios y terrazas distribuidas en diferentes niveles, están rodeadas de majestuosos picos de nieve del nevado Salcantay, donde el Apu (dios de la montaña) velaba por ellos.

El conjunto arqueológico de Choquequirao es parte del sistema de ciudades andinas en el contexto del Valle del Vilcabamba, el mismo que estuvo conformado por los conjuntos arqueológicos de Ñusta Hispana, Vitcos, Espíritu Pampa, Concebidayoc, Pampaconas y Jabaspampa, articulados por los Caminos del Inca con el Santuario Histórico de Machu Picchu.
Vilcabamba El complejo arqueológico de Vilcabamba, Espiritubamba, situado en La Convención, al noroeste del Cusco, en la cordillera oriental de los andes, fue mandado construir por Manco Inca y, además de presentar un gran nivel arquitectónico, se constituyó en el último bastión de la resistencia inca, desde 1539 hasta la caída de los españoles en 1572.
También conocida como la “región de los Antis” o como “el último bastión de los incas”, Vilcabamba está delimitada por dos profundos cañones; el cañón de Apurímac y el de Willcamayu, por los que corren ríos muy tormentosos. Esta región comprendió varios núcleos y asentamientos en honor a Manco Inca, Sayre Túpac Titu Cusi Yupanqui y Túpac Amaru I.

Desarrollo turístico

La implementación del proyecto permitirá potenciar los complejos arqueológicos de Machu Picchu, Choquequirao y Vilcabamba, en el Cusco, y la articulación de este importante circuito turístico generará un mayor espacio y posicionamiento, además del desarrollo de muchas zonas, pueblos y localidades aledañas, tanto en su acondicionamiento turístico, así como en el mejoramiento de las vías de comunicación, de los sitios turísticos y de la gestión turística en general.

24-ago-2011 Alfredo Palacios Dongo

Protejamos las edificaciones de Machu Picchu

Si no se toman urgentes medidas, el incremento de líquenes (hongos y algas) en las rocas de los muros de Machu Picchu puede amenazar la arquitectura inca.

En los últimos días hemos escuchado con mucha preocupación y consternación que en la ciudadela inca de Machu Picchu se están presentando, en las piedras de muchas de sus impresionantes edificaciones, líquenes (hongos y algas) integrados por micro y macro organismos resistentes a los cambios de clima, los que se impregnan a ellas afectándolas peligrosamente en su coloración, y además, si no se combaten, con el tiempo puede debilitarlas y alterar su contextura en algunas partes y convertirlas en polvo.
A pesar de que estos líquenes han sido percibidos desde hace muchos años, actualmente se ha determinado su nocivo incremento. La bióloga del parque arqueológico de Machu Picchu, Gladys Huallparimachi, advirtió que su aumento ha sido detectado por microscopía electrónica de barrido entre los meses de noviembre de 2010 y julio del presente año.

Arquitectura inca amenazada

La milenaria ciudad, producto de la arquitectura e ingeniería y fruto del esfuerzo de los constructores incas, quienes lograron que todas estas piedras de granito, de un espesor promedio de 0.80 a 0.90 metros, empleadas para la edificación de los muros de los impresionantes edificios de Machu Picchu. A pesar de que los incas no usaron herramientas de acero ni argamasa, se adhieren y encajan perfectamente en los muros como piezas líticas.
> Además, la perfecta elevación de los muros inclinados y estables, como un desafío a la gravedad, le da características antisísmicas a las edificaciones de los templos, residencias, mausoleos y torreones, que han resistido innumerables desastres naturales, sin embargo, ahora se presenta este nuevo fenómeno de los líquenes, que hay que controlar urgentemente.

¿Que son los líquenes?

Los líquenes son especies de hongos, que debido al cambio climático han venido aumentando e impregnándose con mayor fuerza en las rocas de las construcciones donde se presenta más humedad. Dichos líquenes se generan por una asociación entre un tipo de hongo micobionte y un alga fotobionte, la cual se mantiene a sí misma.
Existen varios grupos de líquenes, pero los del denominado tipo crustáceos son los que se adhieren e incrustan íntimamente a las rocas de granito aprovechando su porosidad para luego colonizarlas por dentro, produciéndoles decoloraciones y con el tiempo las van debilitando hasta ocasionar degradaciones y roturas de partes de ellas, convirtiéndolas en polvo.

Cambio de coloración

Una de las características arquitectónicas más relevantes es que la ciudadela se encuentra encima de una gran estructura orogénica de granito bautizada como “Vilcapampa”, de la cual se han extraído estas piedras de granito compuestas de feldespato, cuarzo y mica que les dan un color blanco-gris que está siendo afectado por los líquenes.
Los líquenes, al introducirse en las fisuras de las rocas segregan sustancias químicas que atacan a la superficie rocosa, y junto con la materia orgánica que forman por putrefacción al morir suministran finísimas capas de humus y musgos que producen progresivos cambios de coloración más oscuros que se notan más cuando el color original de las rocas es claro y blanco, como en el caso de las rocas graníticas de los muros de Machu Picchu.
Es por eso la melancólica reflexión del Director del Parque Arqueológico de Machu, Picchu, Fernando Astete, cuando explica: “Ver un monumento que era blanco, en tonos grises y oscuros, genera un impacto visual”.

Conservadores de la ciudadela

Según dicho funcionario, la propagación de los líquenes desborda a los 60 conservadores de la ciudadela, que trabajan diariamente para detenerlos; pero se tornan insuficientes, pues además deben restaurar los vestigios arqueológicos, recuperar los andenes y limpiar y mantener las zonas del santuario de difícil acceso, quitando la vegetación para que no crezca entre las piedras y las deteriore.

Convocarán especialistas

A pesar que el avance de estos líquenes está siendo actualmente estudiado por expertos del Consejo Superior de Investigaciones científicas de España (CSIC) y de la Universidad Nacional San Antonio Abad del Cusco, el Director Regional de Cultura del Cusco, David Ugarte, ha manifestado que ha solicitado a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) el apoyo de profesionales altamente especializados para combatir este fenómeno que amenaza las piedras de las edificaciones de nuestra ciudad arqueológica.
Esta convocatoria alcanzará a otros centros de investigaciones científicas de arqueología, universidades y organismos internacionales para que personal calificado en temas medioambientales y arqueológicos evalúe la situación y trate de eliminar estos líquenes sin afectar la infraestructura de la ciudadela. Además se contactará con arqueólogos egipcios que podrían tener similares problemas en sus famosas pirámides.

Protejamos de este fenómeno a Machu Picchu

Debemos duplicar esfuerzos a nivel mundial para contrarrestar este fenómeno que está causando daños a las rocas de los muros de las edificaciones de la ciudadela inca de Machu Picchu, considerando que los líquenes son microorganismos que han desarrollado una gran resistencia al cambio climático, lo cual podría generar graves consecuencias si no se adoptan oportunamente las medidas del caso
Sin embargo, cualquier solución que se tome al término de los estudios científicos, no debe producir implicancias en la reserva natural de una de las maravillas del mundo como es la ciudadela arqueológica de Machu Picchum que el 24 de julio pasado acaba de cumplir cien años desde su descubrimiento.

15-sep-2011 Alfredo Palacios Dongo

Asombroso hallazgo en las chullpas de Sillustani, en Puno, Perú.

En una chullpa de Sillustani, tumbas de los antiguos jerarcas Collas, se encontró la osamenta de un niño que habría vivido entre los años 1.300 y 1.400 DC.

Durante los trabajos de restauración de una de las chullpas (torres funerarias o tumbas) de la zona arqueológica del complejo arqueológico de Sillustani, ubicado en el distrito de Atuncolla, a 3.900 metros sobre el nivel del mar y a 35 kilómetros al noroeste de la ciudad de Puno, camino a Juliaca, en el Perú, se acaban de encontrar los restos de un niño que habría vivido entre los años 1300 y 1400 DC.
Este descubrimiento fue hecho en la chullpa denominada “Lagarto”, la más importante del complejo y es considerada como chullpa "apu" o “macho”. Junto a las osamentas del niño fueron encontrados, además, restos de un perro y dos platos de cerámica.

Impresionante complejo arqueológico Pre-Inca del Collao

El Necrópolis de Sillustani, conocido como el cementerio de los antiguos Collas (antiguos aymaras), morada eterna de los Hijos del Sol, fue desarrollado en una meseta en la cima peninsular en la parte norte de la laguna de Umayo y abarca unas 150 hectáreas. La zona está rodeada de un paisaje de impactante belleza que parece resumirse en las serenas aguas de la laguna.
Allí se encuentran un centenar de misteriosas y enigmáticas Chullpas cuyo significado es “casa de los muertos”. Fue considerado un lugar sagrado hace más de 3.000 años y allí existen vestigios de cerámicas y construcciones incas.
En dicho lugar se desarrolló la cultura Pukara desde 1.500 años AC. Posteriormente llegó la influencia Tiwanaku y a partir del año 1.200 DC es que se establece la cultura Colla cuyos pobladores construyeron dichas Chullpas entre los siglos XIV al XVI. En las cercanías del Lago Titicaca también se aprecian construcciones funerarias de la época.

Construcciones destacadas de piedra

Las Chullpas de Sillustani son restos arqueológicos de carácter funerario de un santuario construido con altas torres, algunas de más de 12 metros, y tienen un mayor diámetro en la parte superior que en su base, que es de planta circular o cuadrada.
Están construidas con bloques de piedras perfecta y primorosamente labradas y pulidas, y superpuestas hacia arriba; en su parte superior presentan una hilera sobresaliente, formando la cornisa que adorna la torre al estilo de una cúpula. Su arquitectura presenta características similares a las del Templo del Sol o Koricancha, en el Cusco, y de la fortaleza de Ollantaytambo en el Valle Sagrado de los Incas.

Su carácter funerario

En el interior de las chullpas se encuentra ubicada una cámara con criptas abovedadas a la que se accede por una puerta a nivel del suelo y que se cubre con una falsa bóveda.
En dicha cámara se acumulaban hasta diez o doce fardos funerarios pertenecientes a los restos momificados de los jerarcas o jefes Collas, a los sacerdotes y a la gente con más poder y sus acompañantes, junto con ofrendas, ropa y cerámica.

Las Chullpas más importantes

La mencionada Chullpa “Lagarto” es la más importante y es considerada como chullpa “apu” o “macho” porque en una de sus piedras tiene esculpida la figura de este pequeño reptil que abunda en la zona y que los antiguos pobladores lo consideraban “símbolo de vida” por tener el poder de regenerar su cola.
Además, destacan las Chullpas de la “serpiente”, “Las Gemelas” y la única Chullpa cuadrada que podría ser de manufactura incaica. También deben mencionarse las dos Chullpas “Blancas” y otra que tiene una rampa de construcción cercana a la cantera de las piedras que adosaron esos antiguos pobladores en las tumbas de sus caciques y sus clanes familiares.

Chullpas declaradas “Zona de Reserva Ecológica” y prevén su remodelación

El pasado 2 de mayo el Gobierno Regional de Puno declaró como “Zona de Reserva Ecológica” el distrito de Atuncolla donde se ubican las impresionantes Chullpas de Sillustani.
Del Mismo modo, el pasado 24 de agosto, el director del Instituto Nacional de Cultura en Puno, manifestó que se va a poner en valor las 10 chullpas más importantes y asimismo, se efectuará la remodelación de la parte exterior del complejo arqueológico.

Chullpas de Sillustani en serie numismática “Riqueza y Orgullo del Perú”

En febrero pasado fue lanzada en circulación la moneda peruana de un Nuevo Sol alusiva a las chullpas de Sillustani e incluida en la serie numismática “Riqueza y Orgullo del Perú”, de la cual se emitirán solamente 10 millones de unidades y luego de completada esta emisión especial se destruirá simbólicamente el cuño empleado para su fabricación.
Esta es la cuarta moneda de dicha serie, que por la importancia de este santuario que representa un tesoro y un orgullo peruano ha sido acuñada junto a las tres anteriores alusivas al Tumi de Oro, a los Sarcófagos de Karajía y a la Estela Raimondi.

15-oct-2011 Alfredo Palacios Dongo

Kuélap, fascinante monumento pre-incaico en la Amazonía peruana

Kuélap, mítica fortaleza de la cultura Chachapoyas, construida en el año 1000 a 3 mil metros de altura, nos brinda abundante legado histórico y cultural.

Kuélap, llamada por los incas “Monte de Niebla” es una gran fortaleza construida en el año 1000 por antiguos pobladores de la cultura Chachapoyas de la Amazonía peruana (en lengua aymara: “gente de las nubes”) en la cima de una empinada montaña a 3.000 metros sobre el nivel del mar (msnm) al lado este del río Urubamba. Se encuentra ubicada en la cordillera más alta el Distrito de Tingo, provincia de Luya, en el departamento de Amazonas, en el Perú.
Fue descubierta de manera casual en el año 1843 por Juan Crisóstomo Nieto quien en ese entonces era juez de Chachapoyas y se dirigía al distrito de Tingo a realizar una inspección, divisando a lo lejos las murallas del complejo casi enterradas por la espesa vegetación.

Impresionante construcción

Entre mantos de nubes y donde la niebla es permanente se erige esta notable fortaleza con muros que sobrepasan los 20 metros de altura para resguardarla. La muralla de unos 600 metros de largo divide el centro poblado, edificado con viviendas y otros edificios, tanto para ceremoniales como para fines administrativos. Una parte baja del pueblo con más de 300 edificaciones, y la alta con unas 80.
Su construcción, debido a su difícil ubicación y a la gran cantidad de material de piedra caliza asentada con arcilla que requirieron (alrededor de 25 millones de metros cúbicos), fue un gran desafío para los antiguos pobladores Chachapoyas. Esta cantidad de material utilizado equivaldría al triple si la comparamos con la empleada en la construcción de la Gran Pirámide de Keops, en Egipto.
Todas las edificaciones circulares fueron levantadas con piedras de granito rosado solo superpuestas sin uso de ninguna mezcla de unión –han sido 20 de éstas desenterradas y se estima que existen unas 500–. En las murallas, y como una importante característica de este complejo, se construyeron cornisas que sobresalen unos treinta centímetros en su parte baja, y fueron diseñadas tanto para defensa de las bases, así como decoración.

Concepción estratégica para vigilancia y contención de invasiones

El principal criterio para su edificación fue para desde esta fortaleza se pueda dominar la vista y permitir la vigilancia de todos los alrededores. Como lugares de vigilancia fueron instalados al norte y sur del complejo dos torreones. El más alto en el lado norte tenía más de siete metros de altura y se alzaba sobre un abismo desde el que se divisaba todo el territorio y gran parte del río Urubamba.
Asimismo, para contener las invasiones, sus tres accesos fueron diseñados en forma de embudo para que solo pueda pasar una persona, de tal forma que en caso de una invasión por otra tribu rival superior podían éstos ser fácilmente controlados y atrapados con una mínima cantidad de guerreros. También construyeron un camino que parecía de ingreso a la fortaleza, pero que desembocaba a un precipicio, donde los invasores eran empujados por vigías ocultos en el recinto.

Conquista inca de cultura Chachapoyas se inició en 1470

Los Chachapoyas vivieron allí con autonomía desde el siglo IX hasta el siglo XV. La conquista inca se inició en 1470 cuando Túpac Yupanqui, siendo inca soberano, comenzó las acciones para doblegar la resistencia y ferocidad de los Chachapoyas, pero éstos estaban dispuestos a morir en defensa de su libertad.
Posteriormente, cuando Huayna Cápac asumió el mando del imperio incaico, a pesar que tuvo que hacer regresar al Cusco al ejército inca hasta en dos oportunidades, en su último avance derrotó a los Chachapoyas y colocó gran cantidad de tropas incaicas en dicho lugar.
A pesar de que en tiempos de los incas Huáscar y Atahualpa, los Chachapoyas produjeron algunas rebeliones, no pudieron deshacerse del yugo inca. A la llegada de los españoles prefirieron aliarse con ellos, mediante la famosa alianza “hispano-chacha”, en lugar de permanecer bajo el dominio incaico.
A partir de la conquista inca, hasta la época colonial, esta prominente cultura fue afectada en su orden político, social y administrativo. Muchas pugnas internas influyeron en la debacle jerárquica, terminando los enfrentamientos en masivos asesinatos. En el año 2007 fueron encontrados en reducidos nichos unos 200 contextos funerarios enterrados que datan de los siglos VII y VIII –en el 2010 se hallaron 79 más– debajo de plataformas circulares cerca del Templo Mayor, el más importante de la ciudadela.

Difícil acceso a este importante monumento

Solamente unos 24 mil turistas visitaron la fortaleza en el 2010, el 3% de los que viajan al Cusco y el 1% de los que vienen al Perú, ya que actualmente ninguna aerolínea realiza vuelos a Chachapoyas debido a que es un destino no consolidado, con pocos hoteles y centros turísticos implementados.
Según el presidente regional de Amazonas, José Arísta, se proyecta efectuar inversiones para contrarrestar esta situación y concretarlas a inicios de 2013. Se implementarían 10 productos turísticos en Chachapoyas, se habilitaría un Parador Turístico de Kuélap, así como se edificaría un teleférico desde Tingo Nuevo hasta la fortaleza, cuyo recorrido duraría solo dos horas.

Importancia de esta mítica fortaleza

La mítica fortaleza de Kuélap destaca como un grandioso monumento pre-incaico de la cultura Chachapoyas cuyos pobladores habitaron la región entre los ríos Huallaga y Marañón. Por sus construcciones es hermanada con Machu Picchu y Chan Chan. Su legado histórico y cultural es fundamental para profundizar el conocimiento sobre el patrimonio cultural peruano.
Cabe resaltar que la revista “National Geographic Traveler” incluyó esta fortaleza en una lista denominada “50 places of a lifetime” (los 50 lugares que hay que visitar mientras se tenga vida), habiéndose incluido a Kuélap en la edición de colección de octubre de 2010. Solo Machu Picchu había sido formulado en una primera lista en 1999 como destino distintivamente peruano.

25-oct-2011 Alfredo Palacios Dongo

Chavín de Huántar, misteriosa y mística cultura preincaica

Recientes hallazgos en este complejo ceremonial nos muestran gran riqueza arquitectónica y desarrollo cultural del antiguo Perú; y queda mucho por descubrir.

Chavín de Huántar es un monumento arqueológico que se desarrolló entre los años 1400 AC y 400 DC. Es una de las primeras culturas y de mayor desarrollo en el antiguo Perú, la más importante de la cultura Chavín, y considerada como la primera cultura que unificó los Andes peruanos durante el período histórico denominado “Horizonte Temprano”.
Fue construido a 3.185 metros sobre el nivel del mar (msnm), en el Callejón de Conchucos, a unos 110 kilómetros de la ciudad de Huaraz, en Áncash –a 460 kilómetros al noreste de Lima, capital del Perú–, en un estrecho valle en la confluencia de los ríos Mosna y Huacheqsa, y en su época, fue un centro ceremonial de peregrinación de los pobladores de la costa norte y los andes centrales.

Principales descubrimientos

El día 21 de octubre pasado fueron presentados por el equipo de arqueólogos peruanos y extranjeros encargados de la conservación e investigación de este complejo arqueológico, importantes descubrimientos realizados durante los trabajos de campo del “Proyecto de Conservación de Chavín de Huántar”.
Mostraron los últimos hallazgos de los años 2010 y 2011: el más moderno sistema de drenaje del mundo antiguo denominado canal de las “Rocas”; una fachada original del complejo, construcciones superpuestas, fragmentos de litoesculturas, ceramios, alimentación, utensilios, entre otros, así como la habilitación de su plaza circular.

Canal de las “Rocas”

El descubierto canal de las “Rocas” está conformado por una cadena de túneles construidos por debajo de la “galería del Lanzón”, donde se ubica el “Lanzón Monolítico”, una escultura de piedra de cuatro metros de altura que representa un ser antropomorfo con colmillos de felino y manos y pies con garras y cabellos convertidos en serpientes.
Este canal es un recolector de aguas que servía de drenaje, pasaba por los edificios principales del complejo a 7 metros de profundidad, con un ramal de 550 metros, y cuenta con un sistema hidráulico original de gran eficiencia, que distribuye el agua en todos los edificios y finalmente fluye al río Mosna.

Riqueza arquitectónica Chavín

La estructura, las terrazas, y la plaza de Chavín cubren un total de 40 mil metros cuadrados. Su arquitectura fue diseñada con grandes rellenos de piedra y tierra, con muros de mampostería –piedras desiguales ajustadas y unidas sin orden establecido–. Los muros presentaban oquedades en su parte superior para colocar grandes piedras a manera de vigas. Cuando la construcción estaba edificada, los enchapaban con piedras lisas o con una gruesa capa de enlucido; en los extremos utilizaban piedras labradas para el acabado.
El complejo estaba compuesto por varias estructuras de base rectangular en forma de “U” y encierran un atrio. Los templos tenían servicios anexos, plataformas, plazas y terrazas de diferente nivel. Los edificios contenían lápidas, dinteles, cornisas, obeliscos y esculturas de diferente tamaño.

El Castillo Chavín, templo de espacio ceremonial

El espacio ceremonial está formado por una serie de edificios de aspecto macizo y son considerados templos debido a la función religiosa que se les atribuye. Las construcciones arquitectónicas más importantes corresponden a dos pirámides construidas en distintas épocas con 500 años de diferencia, el Templo Viejo en el año 850 AC y el Templo Nuevo en el 350 AC.
El castillo servía como adoratorio de los dioses y dadas sus características con enormes tallados de rostros feroces, se considera que el recinto servía para atemorizar a la gente y como mecanismo para que la élite sacerdotal que lo administraba se perpetuara en el poder político.
Estas divinidades se expresan en su rica iconografía. Seres abstractos de felinos, serpientes y aves rapaces combinados con rasgos humanos caracterizan su cerámica, escultura y textiles. También las “cabezas calvas” de piedra que representan cabezas humanas con ojos desorbitados, figuras de serpientes y colmillos, servían de guardianes del templo ceremonial.
El templo se caracterizaba además por contar con una perpetua penumbra en su interior, interrumpida sin embargo por haces de luz que penetran por estratégicos ductos calculados con precisión matemática para iluminar puntos o cámaras completas de manera impresionante.
Asimismo, se pueden resaltar los avances de la cultura Chavín en cuanto a la acústica, ya que dentro del templo es posible escuchar a una persona situada a varios metros de distancia tan nítidamente como si estuviera al costado.

Galardones y mucho más por descubrir

El complejo arqueológico de Chavín de Huántar, es uno de los doce lugares del Perú declarados Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). El galardón fue recibido en el año 1985 por tratarse de la piedra angular de la civilización peruana.
En octubre de 2007 fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación por su riqueza arquitectónica. Para el arqueólogo estadounidense John Rick, a cargo de la investigación y conservación de este complejo arquitectónico: “Chavín técnicamente es mucho más de los pensamos, por su manejo de agua, piedra y también de sus construcciones”.
Pero aún hay mucho por descubrir en este centro ceremonial. Según el arqueólogo peruano, Luis Lumbreras, director del Proyecto de Investigación y Conservación de Chavín de Huántar: “apenas un 20% del complejo arqueológico ha sido descubierto; hay un 80% que está detrás de los muros rellenos que todavía hay que excavar”.

15-mar-2010 Solange Mendizabal

Lineas de Nazca, un gran templo al aire libre

Los especialistas creen que allí la cultura Nazca realizaba ofrendas a los dioses para que respondan a sus pedidos de agua y fertilidad.

Las líneas de Nazca , ubicadas en el desierto del sur de Perú , ocupan un área de 3.900 kilómetros cuadrados y dibujan más de 60 figuras y líneas geométricas. Entre ellas, se pueden vislumbrar la imagen de un mono, una araña, una ballena, un perro, y varias aves. Lo asombroso es que sólo se pueden apreciar desde el cielo, lo que ha generado una gran curiosidad sobre sus creadores y las intenciones que los motivaron.
Algunos creen que estas líneas son señales o mensajes dejados por vida extraterrestre, o incluso pudieron haber sido pistas de aterrizaje para sus naves. Pero la hipótesis más firme la sostienen los arqueólogos que han investigado el área. Ellos afirman que fueron realizadas por la cultura Nazca con fines rituales.

Desierto de Nazca

Los Nazca fueron una comunidad que vivió en el desierto que lleva su nombre en Perú, hacia el año 100 y durante un milenio. Los investigadores creen que las líneas fueron trazadas primero con postes de madera e hilos de algodón, luego se iban retirando las piedras más oscuras y así quedaba a la vista la capa de arena más clara. Actualmente, ese desierto es uno de los lugares más inhóspitos del mundo, razón por la cual esas líneas aún se conservan.
Pero ¿por qué dedicaron tanto esfuerzo a trazar estas líneas? Los Nazca vivían en el desierto y, por lo tanto, el bien más preciado era el agua, que por momentos escaseaba. Para que los dioses les provean de agua y fertilidad, realizaban rituales dónde les brindaban grandes ofrendas, que incluían sacrificios humanos. Así, se cree que las líneas de Nazca eran grandes templos al aire libre.

Hallazgos reveladores

El descubrimiento reciente que les permitió llegar a esta conclusión fue el hallazgo de un cuerpo decapitado enterrado con una vasija pintada como una cabeza. Hasta ahora se habían encontrado varias cabezas, pero nunca sus cuerpos. Y los especialistas creen que parte de las ofrendas a los dioses consistía en hacer sacrificios humanos, degollándolos y ofreciendo sus cabezas a las deidades. Por el tipo de tumba que tiene este cuerpo, que está acompañado por una vasija y artículos valiosos para la comunidad, los arqueólogos afirman que se trataba un miembro importante de la sociedad que accedió voluntariamente a ser sacrificado en pos del bienestar de su pueblo.
El misterio de las líneas de Nazca parece haberse resuelto. Sin embargo, a pesar de que la comunidad desapareció en el año 700 cuando fue conquistada por otro pueblo, las huellas de su cultura persisten, impresas en la tierra.

19-abr-2010 José Manuel Peque Martínez

Machu Picchu

Hacía 1450 el inca Pachacutec ordenó construir en el altiplano andino un recinto que a la vez fuera mausoleo y fortaleza.

Los investigadores de la cultura incaica creen realmente que el yacimiento de Machu Picchu fue en sus orígenes un mausoleo y fortaleza. Así pues, se ha descartado en gran medida la creencia casi mítica de que en este lugar se refugiaran los últimos incas después de la conquista de Pizarro.
Esta teoría, de hecho, hay que ponerla más en relación con el deseo obstinado de su descubridor, el estadounidense Hiram Bingham, que inspirado por las ideas de Heinrich Schlieman, el descubridor de Troya, logró que la universidad de Yale le financiara una expedición a Perú para buscar la ciudad perdida de Vilcabamba, el último refugio inca.

El descubrimiento

Bingham llegó a Perú en 1911, y fue guiado por los campesinos de la región de Urubamba por un terreno dificil, tropical y montañoso situado al noroeste de Cuzco, hasta que descubrieron las ruinas de una torre de vigilancia inca, y, más tarde, Machu Picchu, situada a una altura de 2.438 mts sobre el nivel del mar.
Bingham creyó que había descubierto Vilcabamba, la ciudad perdida, y así lo creyeron muchos investigadores después de él. Pero lo cierto es que estos restos ni son una ciudad, ni eran tan inaccesibles para los conquistadores españoles como se pensaba, pues hay fuentes de los cronistas del siglo XVII que la citan, como un gran recinto religioso donde el rey inca celebraba ceremonias religiosas.
Tampoco el estilo arquitectónico tan detallado y refinado de los restos de Machu Picchu encajan en la idea de haber sido concebida como una ciudad - fortaleza, sino más bien como una residencia de lujo. Ante esto, Bingham llegó a mantener la posibilidad de que en vez de Vilcabamba, fuera una ciudad mucho más antigua, Tampu Tocco, de la que había salido Manco Capac, primer soberano del Imperio inca.
Y murió convencido de estas ideas, quizás fruto de su propio deseo, o de la seguridad de las pruebas que tenía en ese momento. Sin embargo, para los arqueólogos posteriores, está claro que tampoco se trata de este lugar, por el momento más mítico que histórico.

Inventario del recinto arqueológico

Actualmente se considera que el recinto arqueológico de Machu Picchu, de una extensión de 530 mts de largo y 200 de ancho, contiene aldrededor de 172 recintos, divididos en dos áreas, la agrícola, situada al sur y dedicada al cultivo, y la urbana, donde se hallan los edificios y templos, lógicamente.
Este área está a su vez dividido en dos sectores, denominados Hanan y Urin. El sector Hanan se compone de:

1.Conjunto 1 ó área vestibular, que incluye establos para camélidos, talleres, cocinas y habitaciones.
2.Templo del Sol: se cree que fue un mausoleo donde se guardaban momias.
3.Residencia Real: la mayor de todo Machu Picchu, que incluye dos grandes habitaciones de dinteles monolíticos y muros de piedra labrada. Poseía también un sistema de desagüe.
4.Plaza sagrada: estuvo destinada a grandes rituales. En su conjunto se incluyen el templo de las tres ventanas, y el templo principal, de muros de bloques poligonales que se supone que fueron ensamblados al modo de un rompecabezas.
5.Roca Intitahuana: piedra monolítica enclavada en una colina donde se cree que se podían observar curiosos alineamientos astronómicos.
Por su parte el sector Urin incluye:
1.Roca sagrada: piedra de cara plana que indica el norte de la ciudad.
2.Grupo de las tres portadas: tres terrazas construidas simétricamente y conectadas entre sí.
3.Acllahuasi: donde vivían las mujeres dedicadas a los oficios religiosos y a la artesanía. Es el conjunto más grande de la ciudad.
4.Grupo del cóndor: conjunto que incluye abrigos rocosos, cuevas y piedras monolíticas donde se oficiaban rituales,viviendas de élite, fuentes de acceso privado, entre otros.
5.Escalinata de las fuentes: conjunto formado por un sistema de 16 caídas artificiales de agua, talladas con bloques poligonales y con canaletas trabajadas sobre las rocas.
Cabe mencionar que muchos de los edificios citados poseen una curiosa orientación hacia el acimut solar durante los solsticios, que se supone se debía a alguna creencia esotérica o astronómica. También es interesantes reseñar la cuidada integración del conjunto arquitectónico en el entorno, debido sin duda alguna también a los grandes y complejos conocimientos de los incas sobre construcción y aprovechamiento de los edificios.

Posibles funciones de Machu Picchu dentro de la sociedad inca

Como se ha apuntado más arriba, este conjunto monumental no era una ciudad fortaleza, aunque se creyó durante mucho tiempo que esa era su función.
El descubrimiento de varios esqueletos, casi todos pertenecientes a mujeres puso a los arqueólogos sobre la pista de que era un lugar donde se realizaban quizás importantes ceremonias religiosas, ya que eran las acllacunas, las sacerdotisas del Sol Inti, quienes realizaban las tareas de momificar y sepultar a los personajes importantes que morían en aquel lugar.
Una de las teorías más convincentes que se manejan actualmente es que quizás este lugar sagrado fuera erigido por el inca Pachacutec como el idóneo para acoger su momia. Por lo tanto, es probable que fuera concebida como una ciudad funeraria o un pasaje al otro mundo de los reyes y dioses incas.
Por lo tanto, Hiram Bingham no descubrió ninguna ciudad mítica, ni siquiera fue el primero que encontró Machu Picchu después de la época incaica. Pero sí fue quien lo dio a conocer documentalmente, y gracias a sus fotos podemos hacernos una vaga idea de como era en su estado original.

13-sep-2010 José Manuel Peque Martínez

El candelabro de Paracas, una señal para el mar, o para el cielo

El tridente - wikipedia Cerca de las célebres líneas de Nazca se encuentra otro enigmático geoglifo cuya función aún es un misterio y cuyo sentido sigue sin esclarecerse.

Muy cerca de donde se encuentran las líneas de Nazca, en la península peruana de Paracas, sobre una gran duna de salitre que se desliza hasta el océano en la costa conocida como Punta Pejerrey se encuentra un gigantesco geoglifo sobre el que existen muy pocos datos históricos, menos aún que los que se encuentran sobre las figuras nazqueñas.
Este geoglifo es el llamado "tridente" o "candelabro" de Paracas. No hay fuentes escritas sobre él. No hay tampoco una explicación oficial acerca de su verdadero significado ni de su función. Sí existen hipótesis o teorías aún no probadas que serán el objeto de este artículo.
Pero hablemos antes un poco acerca de sus dimensiones y del modo como fue realizado.

Un coloso misterioso y desafiante

El "candelabro" de Paracas es un enorme geoglifo cuyas dimensiones totales rondan los 183 metros de longitud, 3,2 metros de anchura entre los brazos, y una profundidad de surco de las lineas de entre 1 y 1,2 metros.
En la base del "candelabro" aparece dibujado un rectángulo cuya profundidad oscila entre los 10 y los 60 metros, dependiendo de si las fuertes oleadas de aire de la zona vacían o llenan el surco de arena.
Para construir este geoglifo se piensa que se recurrió a la técnica del vaciado y del prensado, hasta conseguir que las paredes de los surcos quedaran tan sólidamente apelmazadas que resulta muy dificil que la arena se desprenda y tape el surco.
Otro hecho curioso que revela el examen detallado de los surcos de las líneas del "candelabro" de Paracas se produce cuando, al excavar la tierra del fondo, tras unos diez o quince centimetros, aparece una costra blanquecina, muy habitual en esa zona, que se supone que era el verdadero suelo del surco y que quizás pudiera resplandecer bajo la acción del sol, siendo entonces visible a gran distancia, al modo de un moderno faro.
Esta hipótesis, la de ser una flecha indicadora para los navegantes que se dirigían a ese punto resulta la más probable, el problema reside en que al desconocer la época en la cual este geoglifo fue realizado, hace igualmente muy complicado sacar conclusiones acerca de la dirección a la que apunta el eje principal del "tridente" o "candelabro".
Por ello existen otras hipótesis acerca de su función, algunas más verídicas, otras menos, que relataremos a continuación mediante un breve resumen.

¿Un símbolo masónico revolucionario?

Una de estas teorias es la que defiende que el "candelabro" de Paracas es una obra relativamente reciente, ya que se atribuye su creación al militar libertador José de San Martín (1778 - 1850).
Para los investigadores que creen en esta hipótesis la función del "candelabro" sería entonces un símbolo masónico de revolución y libertad. Son muchas las leyendas que circulan acerca de la presunta pertenencia a la masoneria de muchos de los grandes personajes que participaron en las distintas guerras de liberación de las colonias americanas respecto de España.

¿Un mapa de un gran tesoro?

Otra serie de investigadores opina que este geoglifo fue realizado por los piratas que infectaban las rutas comerciales oceánicas de los galeones españoles que llevaban los impuestos y las riquezas de América a la metrópoli durante los siglos XVI y XVII.
Para ellos su función sería la de indicar una ruta hacia un posible gran tesoro. Una teoria similar a esta es la que defiende el francés Robert Charroux que pensaba que era un indicador que señalaba donde se encontraba un fastuoso y legendario tesoro inca.

¿Un símbolo ritual de sacrificios humanos?

Tras su estudio en el lugar, el famoso periodista y escritor español J.J Benitez en el capítulo que le dedica al "candelabro" de Paracas en su libro Mis enigmas favoritos señala que la función del extraño geoglifo no era la de señalar hacia las líneas de Nazca ni tampoco necesariamente una señal para posibles visitantes estelares sino quizás un símbolo ritual de sacrificios humanos.
Opina eso basándose en que el eje principal apunta directamente al rumbo de la isla Blanca y del archipiélago de Las Chinchas, donde se encontraron momias de mujeres jovenes decapitadas muy posiblemente como sacrificio a los dioses.

¿Un indicador para extraterrestres hacia Nazca?

Por último, la teoría menos plausible de todas, sostenida por investigadores como Von Danniken y L.Taylor Hansen, que parten ya de una falacia como es la de que el "candelabro" señala hacia Nazca (que como ya se ha mencionado no es así), es la de que el "candelabro" sería un indicador a las naves de los supuestos extraterrestres que nos visitaron en la antigüedad hacia las líneas de Nazca.

Una joya del pasado ultrajada

No queríamos concluir este artículo sin hacer mención a unos hechos que periódicamente tienen relación con el "candelabro" de Paracas, y, desgraciadamente, con la estupidez que el ser humano puede llegar a manifestar en ocasiones.
Nos referimos a que hace escasos meses el geoglifo de Paracas fue ultrajado por vándalos que estropearon con cuatrimotos y con inscripciones insidiosas parte de las lineas de la figura.
Hechos que dicen muy poco en favor de los seres humanos de su respeto hacia las joyas monumentales que posee en este maravilloso planeta Tierra.

22-ago-2011 Jorge Choque Angulo

Polémica entre un explorador y Machu Picchu

El explorador Hiram Bingham hoy sigue siendo objeto de polémica, pues pese a lanzar al mundo Machu Picchu en 1911, aún hay gente que no olvida lo que hizo.

La historia comienza en 1911 con un niño, tres campesinos y un explorador norteamericano que un día los visitó, en un cerro cusqueño del Perú, y se convirtió en un admirado pero también criticado aventurero de fama mundial.
El 24 de junio de ese año, Hiram Bingham llegó a Machu Picchu -en ese entonces una simple montaña- acompañado por un campesino, Melchor Arteaga. Algunos dicen que motivado por su oficio de arqueólogo, otros porque era un político admirador de Bolívar.
Lo cierto es que llegó y fue a parar directamente a la casa de dos campesinos. Sus nombres son Melquiades Richarte y Anacleto Álvarez y vivían cerca a unas“casas arruinadas muy antiguas” ubicadas a mitad de la montaña.
Ni bien llegó, Hiram solicitó que lo guiaran hacia el lugar sin saber remotamente de lo que se trataba. Esa tarea la tuvo el hijo de Richarte, Pablito Richarte, quien jugaba regularmente yendo a las ruinas. Así, el norteamericano logró poner los pies allí, tras un arduo trabajo de cruzar rocas, esquivar alimañas y abrirse paso entre la enmarañada vegetación de la montaña.
Vista las ruinas, Bingham supo que aquello no era un simple patio trasero, sino la señal de una maravilla escondida. Por eso años después (1912 y 1915) volvería, esta vez con un equipo de expertos. Y Machu Picchu, la ciudadela construida por los incas como un santuario (versión más aceptada por historiadores y arqueólogos), sería presentada al mundo como una maravilla por la revista National Geographic.

La polémica del ¿saqueador?

Machu Picchu así se convertiría en un centro de admiración mundial, pero también Hiram, a quien para muchos el Perú le tenía una deuda, porque gracias a él los ojos del mundo habían volteado para nunca más quitarle la vista. Porque si bien mucho antes otros habían llegado a las ruinas, no tenían el agregado que sí tenía Hiram: gracias a él Machu Picchu abrió los brazos al mundo.
Sin embargo, y aquí la polémica, para otros Perú no le debía nada como para tratarlo como un Dios descubridor, un Colón en miniatura. Muy por el contrario, lo tenían -y lo tienen- como un saqueador.
Sucede que luego de su participación en esta puesta en vitrina del centro arqueológico, llevó a la Universidad de Yale aproximadamente 46 332 piezas incaicas, con el permiso del gobierno de Augusto B. Leguía. Hubo un tiempo acordado de 18 meses para su devolución, pero este fue incumplido, y algunos lo consideraron –y consideran- un saqueo.
Hiram se había ganado la animadversión de mucha gente que no lo veía como un héroe que salvó del olvido una maravilla, sino como un ladrón que llegó al Perú y se sirvió del gobierno para llevarse consigo piezas muy valiosas, que fueron expuestas en distintos museos norteamericanos por largos años.

¿Descubridor o descubridores?

Pero eso no es todo. Por mucho tiempo se le consideró, injustamente para algunos, único descubridor de Machu Picchu en desmedro de otros que también habían hecho lo mismo. El nacionalismo en este punto saltó en defensa de los peruanos que también habían descubierto las ruinas mucho antes. ¿Por qué solo hablaban de Hiram?, era la pregunta.
Personajes como los señores Agustín Lizárraga, Gavino Chávez y Enrique Palma fueron esos otros. Ellos, para que no le quede duda a nadie, el 14 de junio de 1902 dejaron impreso sus nombres en una roca de las construcciones abandonadas.
Incluso, en los últimos años el nombre de aquel pequeño Pablito Richarte que guió a Hiram obtuvo mayor protagonismo. Era como decir: no hubiese llegado nunca si no fuera por Pablito, quien además era otro de los descubridores porque también conocía aquel lugar.
Por eso a Hiram se le consideró uno más al que el destino había llevado hacia aquel punto. Por eso siempre tuvo admiradores y detractores. Por eso, hasta hoy, su nombre sigue siendo producto de un drama de amor y odio.

Últimas palabras

Sin embargo, la conclusión a la que muchos llegan es que, al margen de quien lo descubrió primero, o quien lo ayudó. O si Hiram se llevó consigo deliberadamente las piezas. Las voces más ecuánimes dicen que fue él quien hizo posible que Machu Picchu esté en una estante gigante a la vista del mundo, por lo que lo demás, según estos, debería estar en un segundo plano.

23-jul-2011 Alfredo Palacios Dongo

Majestuosa celebración de la fiesta del sol "Inti Raymi"

El Inti Raymi o Fiesta del Sol se celebra desde época del Imperio del Tahuantinsuyo para rendir culto al Dios Sol. La tradición continúa en Cusco y Huánuco.

La “Fiesta del Sol”, conocida como el “Inti Raymi”, es una festividad que se realizaba desde los tiempos del Imperio del Tahuantinsuyo, y su propósito era rendir culto al Dios Sol (“Apu Inti”) por ser fuente de vida.
Esta antigua celebración de nuestros antepasados se continúa escenificando desde el año 1944, cada 24 de junio en la Fortaleza de Sacsayhuamán en el Cusco y también el denominado “el otro Inti Raymi” que se celebra desde 1997 cada 27 de julio en Huánuco, en el complejo arqueológico de Huánuco Pampa, y está próximo a escenificarse dentro de pocos días.

Rituales de nuestros antepasados

Antiguamente cuando la ciudad del Cusco era habitada solo por la familia real, los sacerdotes y los personajes importantes del imperio incaico, esta celebración religiosa se llevaba a cabo todos los años en la plaza principal de esa ciudad.
Cada 24 de junio, se celebraba el solsticio de invierno, que definía el inicio del Nuevo Año del Sol. El Inca y sus sacerdotes y principales allegados se ubicaban en el centro de la plaza, rodeados por una multitud, esperando la salida del sol, y cuando esto sucedía el Inca brindaba con él portando dos vasos de oro.
Un grupo de mujeres denominadas “ajillas” rociaban flores, acompañadas de un grupo de hombres conocidos como los “pichaq” los que se encargaban de espantar con escobas de paja a los malos espíritus que podía haber en el camino.
Luego todos se trasladan al Templo de Koricancha, donde los curacas entregaban sus ofrendas al sol, y regresando a la plaza se iniciaba la ceremonia de sacrificio de una llama y terminaba con la revelación de los vaticinios del Inca por parte de los sacerdotes, luego de lo cual se iniciaba una algarabía generalizada por los pobladores.

Ceremonia actual

Desde el año 1944, instituida en el calendario de festividades importantes del Cusco se realiza anualmente cada 24 de junio la representación del Inti Raymi en la explanada de la fortaleza de Sacsayhuaman, en el patio del templo de Koricancha y en la misma plaza del Cusco, en la que intervienen más de mil actores.
Desde el Templo del Koricancha el Inca realiza la invitación al pueblo para participar en las fiestas. En la Plaza de Armas se realiza la ceremonia del encuentro de los tiempos y en la explanada de Sacsayhuaman se ejecutan las principales escenas: informe de los suyos, el sacrificio de la llama, las ceremonias de la chicha, del fuego sagrado y del pan sagrado (sanko), así como el mensaje del Inca y el fin de fiesta, conocido como “qochorikuy”.
En el Templo del Koricancha el Inca realiza la invocación al sol, acompañada esta con danzas de delegaciones de los cuatro suyos, con cánticos de los panacas y todos se encaminan hacia la casa del sol.
En Sacsayhuaman los guerreros del ejército incaico se ubican el en área de la escenificación, mientras que delegaciones de los cuatro suyos depositan sus ofrendas para luego hacer su aparición el Inca, quien con un vaso lleno de chicha sagrada lo ofrece a su padre el sol.
Después del sacrificio de la llama y las ceremonias y rituales, el Inca lleno de alegría da su mensaje final invocando a su pueblo, bajo los amparos del Dios Sol, que continúe practicando los valores de la cultura del Tahuantinsuyo basada en la reciprocidad solidaria o “ayni”, produciéndose finalmente el festejo popular.

La otra Fiesta del Sol o Inti Raymi en Huánuco

Pero también existe otra Fiesta del Sol o Inti Raymi que se escenifica todos los años desde 1997 a fines del mes de julio. La de este año se realizará el próximo 27 de este mes en la plaza principal (Ushno) del complejo arqueológico de Huánuco Pampa, ubicado en La Unión, capital de la provincia de Dos de Mayo, a 144 kilómetros de la ciudad de Huánuco.
Huánuco Pampa fue un centro administrativo del Inca, donde se aprecia la planificación de una ciudad inca con sus casas calles y edificios. Al lado de este complejo arqueológico se sitúa el Inca Wasi, conocida como la residencia del Inca y también cerca se encuentra el Baño del Inca, que presenta una larga terraza como plataforma, con nichos empotrados.

Un mismo propósito, rendir culto al Dios Sol

Al igual que en el Cusco, esta Fiesta del Sol en Huánuco tiene como propósito rendir culto al Dios Sol por ser fuente de vida, en la cual además se le agradece por las cosechas recibidas durante el año y se le piden mejores cosechas para los años venideros.
En esta ceremonia más de 800 actores participarán en la escenificación junto al Inca y su corte imperial, en la cual se presenta el ejército inca, se realizan múltiples desfiles que conformaban dicha organización imperial, generales y soldados del imperio portando banderas de guerra, además se presentan los orígenes y príncipes vistiendo hermosos y finos atuendos.

17-jul-2011 Alfredo Palacios Dongo

Caral, la ciudad sagrada peruana más antigua de América

La ciudad de Caral, la más antigua de América se encontraba en Supe, cerca a Lima. Según pruebas científicas su antigüedad es de entre 2.627 y 2.100 años AC

Caral es una ciudad ubicada en el valle de Supe, a unos 200 kilómetros de Lima, la capital del Perú. Desde el año 1994 arqueólogos peruanos iniciaron las excavaciones de las 32 estructuras piramidales que han permitido mostrar expresiones culturales del proceso civilizatorio de la sociedad de Supe.

La primera ciudad de América

Según pruebas científicas la ciudad de Caral tiene una antigüedad promedio de entre 2.627 y 2.100 antes de Cristo. Al mismo tiempo que Egipto florecía a orillas del Nilo, una cultura similar en complejidad empezaba a desarrollarse en el Perú.
Según la arqueóloga peruana Ruth Shady, quien dirigió las investigaciones desde 1994 a cargo del Proyecto Especial Arqueológico Caral-Supe (PEACS), su descubrimiento ha roto la concepción que se tenía hasta hoy de los centros urbanos en el mundo. La ciudad fue descubierta en el año 1905, pero la ausencia de cerámica y otros datos faltantes no permitieron que los arqueólogos determinaran su antigüedad.
A diferencia de otros lugares del período arcaico, la ciudad de Caral, con una extensión de más de 65 hectáreas, es monumental, por tal motivo existían dudas que era del pre-cerámico.

Pruebas del radio carbono (carbono 14)

Desde inicios de la década de los 90 ya se manejaba la hipótesis de su antigüedad, pero fue recién años más tarde cuando se tuvieron los resultados de las pruebas del radio carbono en restos de fibras recuperadas en varias zonas del lugar, que se determinó la verdadera antigüedad del lugar.
Dichos resultados permiten afirmar que esta ciudad fue construida por una sociedad con una organización sociopolítica de nivel estatal, que controlaba la productividad de un área mucho mayor que la del valle de Supe, y que había construido asentamientos de tipo urbano a lo largo de esta zona.

Compleja estructura social de la civilización Caral

La ciudad sagrada de Caral tenía una estructura social compleja, los estudios señalan que pudo estar dividida en tres clases, una de dirigentes o religiosos y otra de administrativos, compuestas por habitantes de zonas aledañas a las pirámides, y la tercera del pueblo, que ocupaba sectores más periféricos. Tuvo un desarrollo precoz más avanzado en conocimientos y organización social que las civilizaciones vecinas del territorio americano.
Han sido encontrados en los edificios y en el asentamiento arqueológico Miraya, más de un centenar de estatuillas de 5 a 10 centímetros de altura, elaboradas en arcilla no cocida, las cuales, según Shady, habrían sustituido a los seres humanos en los sacrificios rituales.
También las investigaciones arrojan que la mujer en Caral tuvo gran importancia social. Esta característica se puede apreciar también en la Cultura Moche –3.000 años después de Caral– donde la Señora de Cao era reconocida por sus decisiones. Asimismo, similares rasgos se mantienen en las atribuciones que tenían la Coya en el Imperio Incaico.

Impresionantes edificaciones

La ciudad de Caral cuenta con impresionantes edificaciones monumentales, tales como la Pirámide Mayor, el templo del Anfiteatro, la Pirámide de la Galería, la Pirámide de la Cantera, la Pirámide de la Huaca, la Pirámide Menor y el templo del Altar Circular, además de otros diversos sectores residenciales.
Asimismo, recientemente ha sido abierta la Plazuela de la Confluencia o Tinkuy Runa Kancha. Esta plazuela contiene varios edificios ubicados en la parte media del complejo arqueológico y, bajo un criterio de planificación, constituían un espacio de reunión o congregación de los pobladores del valle de Supe y también de toda la región.

Incluida como Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO

Como un orgulloso reconocimiento para todos los peruanos, en junio de 2009, Caral, una ciudad que merece ser visitada y apreciada, fue incluida en la lista de Patrimonio Mundial de la humanidad por la UNESCO, reconociéndose que es la ciudad representante más destacada por su antigüedad, extensión urbana y complejidad arquitectónica de la civilización peruana durante el período Arcaico Tardío.
Otra mención nacional recibió en diciembre de 2010 la Pampa de los Geoglifos de Caral. El Ministerio de Cultura del Perú la declaró este monumento arqueológico prehispánico como Patrimonio Cultural de la Nación, el mismo que se encuentra ubicado entre las provincias de Barranca y Huaura, pertenecientes a la ciudad de Lima. Recientemente han sido hallados también petroglifos de más de 2.000 años de antigüedad en Nazca, al sur de Lima.